miércoles, octubre 04, 2006

La niña del mar

Por las mañanas mi madre me vestía y me llevaban en coche al colegio. Yo era especial, porque casi todos los demás niños vivían cerca e iban a pie. Me bajaba del coche de color indefinible presta a entrar al lugar ese. Una vez dentro, todo cambiaba. Ya no era la muñequita de la casa. Mis falditas y mis lacitos multicolores resultaban pijos. Mi palidez, mis gafas y mi torpeza física me convertían en constante objeto de burla. Mis ganas de participar y mi facilidad para los estudios me hacían levantar la mano (y acertar) constantemente. Más de una maestra me consideraba pedante por eso, cuando yo no era ni capaz de pensar en lucirme. Sólo seguía las clases con entusiasmo porque ansiaba aprender.

Los demás niños tampoco querían saber nada de mí. Me llamaban "empollona de mierda" y demás nombres igual de inspirados. Por suerte, tenía algunas amigas por entonces intermitentes con las que pasé muy buenos ratos.

Sea como fuera, mis recuerdos de infancia son más bonitos. Papá trayéndome de vuelta a casa en el coche y volviéndose a la tienda. Yo me quedaba con mi abuela, que me preparaba una merienda que me sabía a gloria, viendo la tele. Mirábamos los programas infantiles de la tarde, especie extinta hoy, o series norteamericanas. En las pausas, me asomaba a las puertas de cristal de la terraza y contemplaba la furia de Poseidón. La espuma saltaba sobre las rocas, el agua se quedaba retenida en los numerosos huecos y caía segundos más tarde en forma de chorro. Pero para mí no era agua atrapada. Eran los grifos que llenaban el mar. Recuerdo eso, el agua gris bajo el cielo nublado, el rugido de los océanos, el fragor de mil batallas.

Cuando no miraba la tele, leía. Sentada en el sofá, semienterrada entre pilas de desorden en estado puro, devoraba palabras. Me gustaban los libros de fantasía, los de aventuras, los que veían la realidad desde unos ojos sensibles, los de la naturaleza... Mi mundo interior crecía acompañado de la eterna voz del mar, mi fantasía volaba sobre las aguas perpetuas.

El pasar de los años me presentó a la noche. Mi adorado mar se vestía de negro y cada luz era un nuevo misterio. Mamá me las señalaba en la oscuridad y se inventaba historias sobre ellas. A veces me las creía. Sin embargo, hubo una historia que no se inventó nadie. Ciertas noches, la luna llena dibujaba un sendero plateado que conducía a destinos infinitos. En mi corazón anhelante veía a las sirenas peinándose y riendo en algún punto distante de ese camino. El canto empezó a llenar mis horas, los sueños de belleza mi triste sonrisa.

Todavía hoy me estremezco cuando emerge el sendero de luz. Entonces me paso una mano por el pelo, lanzo un grito a la noche y dejo que mi alma se serene sabiendo que el Viaje está ahí.

"Confiar y esperar"


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Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
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3 comentarios:

Munlight_Doll dijo...

And I seems that I still have some tears to shed...

Me ha enternecido mucho ;) Eres como yo, otra víctima del síndrome Peter Pan.
Un besote, sirenita,
Mun

Anónimo dijo...

Empollona de mierda, qué originales...¬¬ Esa gente fuerza a desarrollar el mundo interior de aquella gente "lista" o más estudiosa que la media, más que el exterior, aunque sólo sea por las pocas posibilidades que te dan para mostrarte exteriormente. Por eso, creo que no debemos guardar excesivo resentimiento hacia ellos.
Simplemente, tomarlo como fue y utilizarlo como herramienta para conocerse mejor a uno mismo. Y estudiar el pasado con un mínimo distanciamiento desapasionado y la mínima autocompasión posible. Hay gente que lo pasa realmente mal, y consigue ser feliz. Esa capacidad de resistencia es una maravilla mayor que todos los diamantes, los tesoros y los seres fantásticos de la tierra.

shinobi dijo...

Pasa que estereotipar a la gente da mucho menos trabajo que tratar de conocerla, y si a eso le sumas que la mayoria de la humanidad parece sentir la necesidad de hacer sentir inferior a otra persona para sentirse superior...

Asunto aparte, nuevamente te envidio! el mar al lado de la casa T_T me cago en esta provincia!!!